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sábado, 24 de marzo de 2012

DENOMINACIONES DEL DERECHO PENAL


Por: Ángel Maza López

Lo que conocemos hoy con el nombre de “derecho penal”, ha tenido distintas  denominaciones en épocas anteriores, hasta conseguir un acuerdo consensuado o por lo menos con mayor aceptación a nivel internacional. Del Río J. Raimundo, habla de denominaciones como: Derecho de Castigar, Derecho Criminal, Derecho Represivo, Derecho Sancionador, Derecho Determinador, Derecho Reformador, Derecho de Prevención, Derecho Protector de los Criminales, Derecho Protector de la Sociedad, Derecho de Lucha contra el Delito, Derecho de Defensa Social y Derecho Penal. Expresa que la denominación derecho penal fue empleada por primera vez en 1756 por Engelhard, aunque se reconoce que en el siglo XVI ya existió el libro de las penas de Saws en 1577. Sin embargo, la palabra “penal”, empieza a tener mayor auge en el siglo XIX, donde se puede evidenciar una serie de obras como: Tratado de Derecho Penal del Pablo Anselmo Feuerbach; Tratado de Derecho Penal de Meyer; Tratado de Derecho Penal de V. Liszt; Tratado de Derecho Penal de Mezger (alemanes); Tratado de Derecho Penal de José Vicente Concha en Colombia; Derecho Penal Cubano de Armando M. Raggi; Teoría del Derecho Penal del chileno José Victoriano Lastarria en 1846; Derecho Penal Argentino de Rodolfo Rivarola en 1910; Bases del Derecho Penal de José Ingenieros; Derecho Penal Argentino de Sebastián Soler en 1940; en Ecuador tenemos Apuntes de Derecho Penal de Reinaldo Cabezas en 1918; Apuntes para el Estudio del Código Penal de Francisco Pérez en 1927; Nociones de Ciencias Penales de C.A. Camacho en 1941. Y se pueden enumerar una larga lista de obras de España, Bélgica, Francia, Italia, Brasil,  Estados Unidos, México, que nos permiten apreciar los estudios efectuados bajo dicha denominación[1].

Sin embargo, para el conocido penalista argentino Raúl Zaffaroni, las denominaciones más utilizadas son: derecho penal y derecho criminal. “ambas parecerían responder a dos diferentes puntos de interés, eligiéndose criminal o penal, según que se haya mirado al hecho individual de la transgresión, al que se contrapone la punición, o al hecho social de la punición misma, como consecuencia necesaria del mal cometido en la transgresión”[2].

Pero, ¿Por qué se ha preferido la denominación derecho penal?

Existen marcadas críticas contra la denominación “derecho penal”, por considerar que la misma solamente hace referencia a la pena y no a las demás medidas que hoy se aplican indistintamente de la sanción y sugieren que se debe adoptar el nombre de “derecho criminal”. “Puede afirmarse que es una denominación que enfatiza el aspecto puramente sancionador y que esto implica una limitación”[3], expresa Albán Gómez. No obstante, como agrega Zaffaroni, “aun considerando que las medidas de seguridad, educación y mejoramiento, tengan naturaleza penal, debe seguirse reconociendo que la principal manifestación de la coerción penal es la pena”[4].

Derecho Penal es la denominación más aceptada en el mundo actual. Revisemos algunos criterios que según J. Raimundo del Río, constituyen los fundamentos por los cuales se opta la denominación derecho penal: 
  1. “En el hecho de ser la denominación más conocida y de mayor aplicación en las épocas modernas y contemporáneas; 
  2. En la circunstancia de adoptarla todos los Códigos relativos a la materia, salvo contadas excepciones, principalmente Cuba, que tiene su Código de Defensa Social,  y los países de habla inglesa, que denominan sus leyes penales, criminal laws; 
  3. En la denominación que recibe la mayor parte de las cátedras que enseñan la materia, que son de Derecho Penal, y no de Derecho Criminal, Derecho de lucha contra el delito, Derecho de Defensa Social u otros; 
  4. En la dificultad que existe para encontrar denominaciones compuestas de un reducido número de palabras que pueden dar una idea integral del asunto; 
  5. En los defectos que, sobre el propio de la denominación de Derecho Penal, tienen las otras denominaciones que hemos indicado; y, 
  6. En el razonamiento de que la mayor importancia de una denominación consiste en el hecho de que las personas que necesiten usar de la estén de acuerdo acerca de las materias que abarca o puede abarcar, cosa que ocurre con la denominación Derecho Penal, porque a pesar de su limitación etimológica, tanto los técnicos como los que no lo son, dan por comprendidos en ella no solamente lo concerniente a las penas, sino que también lo que se refiere al delito y al delincuente y, aún los aspectos no penales del problema, como la defensa social contra los individuos no culpables, la consideración de determinadas situaciones predelictuales, el establecimiento de las medidas de seguridad, la prevención y muchos otros”[5]  

Los países del continente  Americano se encuentran muy identificados con esta denominación, así tenemos en Ecuador, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, República Dominicana, Cuba y otros países del continente, identifican a sus leyes penales como “código penal”.



[1] Ver denominaciones del tratadista: DEL RÍO C, J. Raimundo. “Explicaciones de Derecho Penal”. Tomo primero. Editorial Nascimento, Santiago de Chile 1945. Págs. 13-32
[2] PESSINA, Enrico. “Elementi di diritto penale” Napoli, 1881, Pág. 5-6. Citado por: ZAFFARONI, Eugenio Raúl. “Tratado de Derecho Penal. Parte General”. Tomo I. EDIAR Sociedad Anónima Editora, Buenos Aires – Argentina, 1998. Pág. 26
[3] ALBÁN Gómez, Ernesto. Ob. Cit. Pág. 24
[4] ZAFFARONI, Eugenio Raúl. “Tratado de Derecho Penal. Parte General”. Tomo I. Ob. Cit. Pág. 26
[5] DEL RÍO C, J. Raimundo. Op. Cit. pp 34 – 35.

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